Mérida, Yucatán, 16 de junio de 2026
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Sedeculta presentó con éxito ciclo de cineastas yucatecas

Martes, 16 de junio de 2026

Mérida, Yucatán, a 16 de junio de 2026

Número de comunicado: 26-982

Sedeculta presentó con éxito ciclo de cineastas yucatecas

"Los XV de Rubí", "Cremita de coco", "Áaken, soy una tortuga", "Cómo cuidar de una planta" y "Enraizarse" se proyectaron con lleno total en la Cineteca del Teatro Armando Manzanero. Al final, el público tuvo oportunidad de interactuar con las realizadoras.

La mirada luminosa predominó en el Ciclo de Cineastas Yucatecas que la Sedeculta presentó en la Cineteca del Teatro Armando Manzanero, a través de cinco cortometrajes que abordan temas difíciles, como la transexualidad juvenil, con esperanza, empatía y sensibilidad.

Fueron cinco los cortometrajes que se proyectaron y mostraron la fuerza creativa de las mujeres en el cine local: "Los XV de Rubí", de la directora Olinka Ávila Escárzaga, un estreno con la presencia de la cineasta; "Cremita de coco", bajo la dirección de Martha Uc; "Áaken, soy una tortuga", dirigida por Alessandra Carrillo; "Cómo cuidar de una planta", de Sandra Trinidad, y "Enraizarse", de Regina Tobón.

Actores y actrices yucatecos y yucatecas como Conchi León, Addy Téyer, Michelle Arrébola y Gilma Tuyub tomaron parte en las producciones.

En representación de Patricia Martín Briceño, secretaria de la Cultura y las Artes de Yucatán, Fernanda Camacho, coordinadora del Área de Cine de la Sedeculta, y quien hizo la curaduría de la muestra, reiteró el compromiso de la Sedeculta con visibilizar el trabajo de las mujeres creadoras y de sus historias.

Dijo que el cine es la herramienta que usamos para hablar de nuestros contextos, situaciones de vida que nos atraviesa y donde nos sentimos seguras, "nosotras no somos las que debemos de callar, el cine es hacer sororidad, hacer comunidad entre nosotras, expresarnos".

Al final de la proyección, las cineastas compartieron con el público sus procesos creativos, los retos de producción y las motivaciones personales detrás de sus obras.

Olinka Ávila, directora de "Los XV de Rubí", que se presentó en premier, como mencionamos, explicó que el cortometraje surgió de una convicción sencilla pero poderosa: todas las personas tienen derecho a ser quienes son. La historia aborda las tensiones entre las expectativas familiares y la identidad propia desde una perspectiva transmasculina.

Elena Carrillo, directora de "Áaken, soy una tortuga", compartió que el proyecto nació de su amor por la lengua maya, combinado con experiencias de violencia escolar que vivió durante su adolescencia. Su intención fue mostrar una juventud más luminosa, centrada en la amistad y el disfrute.

Sandy, guionista y directora de "Cómo cuidar de una planta", utilizó la comedia negra para reflexionar sobre los problemas socioambientales de Mérida, buscando acercar estos temas al público de una manera más accesible.

La directora de "Cremita de coco", Martha Uc, explicó que su trabajo tuvo un proceso distinto por tratarse de un documental. La historia surgió de un encuentro casual con una madre trabajadora llamada Sandy durante una residencia cinematográfica. El cortometraje se grabó apenas en dos días y se construyó a partir de la observación de la relación entre la madre y sus hijos. La realizadora eligió el título porque la dulzura de las cremitas de coco le recordaba la ternura que percibió en esa familia.

Uno de los temas recurrentes fue la dificultad de producir cine con recursos limitados. Las realizadoras destacaron que sus proyectos fueron posibles gracias al trabajo colaborativo de equipos pequeños, integrados en muchos casos por estudiantes y jóvenes creadores. En el caso de "Cómo cuidar de una planta", la producción fue prácticamente autofinanciada y concentrada en una sola jornada de rodaje de más de doce horas.

Las intervenciones de los espectadores estuvieron marcadas por la emoción y la identificación con las historias. "Los 15 de Rubí" generó particularmente fuertes reacciones entre personas trans, quienes agradecieron ver una representación transmasculina alejada del sufrimiento, la violencia o los finales trágicos que suelen predominar en el cine. También hubo testimonios de espectadores que se sintieron conmovidos por "Cremita de coco" por sus propias experiencias familiares.

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